Mientras los hombres celebran el sexto combate, los dioses quedan atónitos con el resultado. Brunilda y Hermes analizan las batallas previas y la resiliencia de la humanidad.
Mientras los hombres celebran el sexto combate, los dioses quedan atónitos con el resultado. Brunilda y Hermes analizan las batallas previas y la resiliencia de la humanidad.
Los dioses anhelan con desesperación una victoria, y Hades se presenta para vengar a su hermano. La humanidad envía a Qin Shi Huang, lo que anticipa un monumental combate de reyes.
Los dioses anhelan con desesperación una victoria, y Hades se presenta para vengar a su hermano. La humanidad envía a Qin Shi Huang, lo que anticipa un monumental combate de reyes.
Luego de la unificación de China, Qin Shi Huang asciende solo el monte Tai para probar su valía ante el dios demonio Chi You. Allí, domina el arte marcial definitivo.
Luego de la unificación de China, Qin Shi Huang asciende solo el monte Tai para probar su valía ante el dios demonio Chi You. Allí, domina el arte marcial definitivo.
La infancia de Qin Shi Huang está marcada por la hostilidad. Sin embargo, con el tiempo encuentra felicidad con su estricta cuidadora.
La infancia de Qin Shi Huang está marcada por la hostilidad. Sin embargo, con el tiempo encuentra felicidad con su estricta cuidadora.
A medida que se intensifica el séptimo combate, Hades se arranca el pecho y la sangre que brota hace que su arma divina sea aún más poderosa.
A medida que se intensifica el séptimo combate, Hades se arranca el pecho y la sangre que brota hace que su arma divina sea aún más poderosa.
Al borde de la muerte, Qin Shi Huang encuentra fortaleza en Alvitr y usa de nuevo la Fuerza del Fénix. Hades prepara la lanza para el golpe final.
Al borde de la muerte, Qin Shi Huang encuentra fortaleza en Alvitr y usa de nuevo la Fuerza del Fénix. Hades prepara la lanza para el golpe final.
Para el octavo combate, los dioses eligen a Belcebú, el dios maldito por el mismo Satanás. Aunque todos lo rechazan, alguna vez tuvo tres amigos cercanos que forjaron su destino.
Para el octavo combate, los dioses eligen a Belcebú, el dios maldito por el mismo Satanás. Aunque todos lo rechazan, alguna vez tuvo tres amigos cercanos que forjaron su destino.
Mientras lucha con los poderes de la oscilación de Belcebú, Tesla reconoce que son un tipo de ciencia y contraataca con toda la fuerza del ingenio humano.
Mientras lucha con los poderes de la oscilación de Belcebú, Tesla reconoce que son un tipo de ciencia y contraataca con toda la fuerza del ingenio humano.
Tesla encierra a Belcebú en la zona Gematría y activa el movimiento Tesla, no obstante, su oponente descubre cómo neutralizar el ataque. Los dioses aguardan la victoria, pero...
Tesla encierra a Belcebú en la zona Gematría y activa el movimiento Tesla, no obstante, su oponente descubre cómo neutralizar el ataque. Los dioses aguardan la victoria, pero...
Tesla permanece firme, aun cuando Belcebú activa la técnica prohibida de Helheim. Y cuando la batalla alcanza su punto álgido, recuerda la infancia con su hermano.
Tesla permanece firme, aun cuando Belcebú activa la técnica prohibida de Helheim. Y cuando la batalla alcanza su punto álgido, recuerda la infancia con su hermano.
A pesar de estar maltratado,Tesla sigue implacable y lleva a Belcebú al límite. La batalla entre la ciencia y el mito llega al límite.
A pesar de estar maltratado,Tesla sigue implacable y lleva a Belcebú al límite. La batalla entre la ciencia y el mito llega al límite.
El siguiente luchador de los dioses es Apolo, el radiante dios del sol, y quien representa a la humanidad es el rey Leónidas I de Esparta. Nadie cederá frente al noveno combate.
El siguiente luchador de los dioses es Apolo, el radiante dios del sol, y quien representa a la humanidad es el rey Leónidas I de Esparta. Nadie cederá frente al noveno combate.
En el pasado, el rey Leónidas I de Esparta desafió las profecías de Apolo para ir a guerra. Hoy, con su orgullo en juego, le da un golpe decisivo a su oponente.
En el pasado, el rey Leónidas I de Esparta desafió las profecías de Apolo para ir a guerra. Hoy, con su orgullo en juego, le da un golpe decisivo a su oponente.
Con una firme determinación, Leónidas derriba a Apolo, pero el dios se levanta, aunque la mayoría de los dioses desprecian su arrogancia. No obstante, Zeus y Ares ven la verdad.
Con una firme determinación, Leónidas derriba a Apolo, pero el dios se levanta, aunque la mayoría de los dioses desprecian su arrogancia. No obstante, Zeus y Ares ven la verdad.
Al borde de la muerte, ambos contrincantes mantienen la frente en alto y honran el valor de cada uno. Leónidas transforma su escudo mientras Apolo tensa el arco mítico.
Al borde de la muerte, ambos contrincantes mantienen la frente en alto y honran el valor de cada uno. Leónidas transforma su escudo mientras Apolo tensa el arco mítico.