Los concursantes se meten de cabeza en el juego (literalmente), se convierten en un blanco electrizante y sienten pasar un trencito recargado de olores.
Los concursantes se meten de cabeza en el juego (literalmente), se convierten en un blanco electrizante y sienten pasar un trencito recargado de olores.
Globos que revientan, pollos hambrientos y fuegos artificiales para el gran cierre, ¿dónde están los valientes? ¡¿Dónde?!
Globos que revientan, pollos hambrientos y fuegos artificiales para el gran cierre, ¿dónde están los valientes? ¡¿Dónde?!
¡Sorpresa! ¿No te lo esperabas? ¿Eso es un emú? Y después vienen las lavadoras voladoras... Al final, el juez que pierde afina el olfato.
¡Sorpresa! ¿No te lo esperabas? ¿Eso es un emú? Y después vienen las lavadoras voladoras... Al final, el juez que pierde afina el olfato.
Los jugadores incursionan en una forma de depilación definitiva, se acuestan en una cama tramposa y prueban los reflejos involuntarios.
Los jugadores incursionan en una forma de depilación definitiva, se acuestan en una cama tramposa y prueban los reflejos involuntarios.
Estruendos que duelen hasta en el alma y encontronazos con ratas y ratoneras. Pero lo justo es justo: ni los jueces se salvan.
Estruendos que duelen hasta en el alma y encontronazos con ratas y ratoneras. Pero lo justo es justo: ni los jueces se salvan.
Siguen las sorpresas y todas terminan en shock... electroshock. Después, concursantes pasados por harina y agua (negra).
Siguen las sorpresas y todas terminan en shock... electroshock. Después, concursantes pasados por harina y agua (negra).
Motosierras, amoladoras y otras maneras de poner los nervios de punta, como una fiesta de pollos famélicos. Para un juez desafortunado, el dulce pastel de la derrota.
Motosierras, amoladoras y otras maneras de poner los nervios de punta, como una fiesta de pollos famélicos. Para un juez desafortunado, el dulce pastel de la derrota.
Los concursantes se interiorizan en la cultura porcina y experimentan los principios activos de la combustión. ¡Dame, dame fuego!
Los concursantes se interiorizan en la cultura porcina y experimentan los principios activos de la combustión. ¡Dame, dame fuego!
¡El terror! En forma de barriles voladores, descargas eléctricas y un desafío de palmetazos recontrapeludo.
¡El terror! En forma de barriles voladores, descargas eléctricas y un desafío de palmetazos recontrapeludo.